Critican duramente supresión de Coro de Profesores de Quilpué

  El director de la agrupación, Alberto Teichelmann, cuestionó “a quienes dicen apoyar la cultura y el desarrollo integral de los ciudadanos de Quilpué, pero con sus acciones demuestran justamente lo contrario, empobreciendo de manera alarmante esta actividad”.

El ciudadano ilustre de Quilpué criticó la decisión de la Corporación Municipal y el jefe comunal, informada a través de un correo electrónico, y resaltó la relevancia de esta agrupación para la ciudadanía y los adultos mayores que la integran.

El director del Coro de Profesores de Quilpué, Alberto Teichelmann, lamentó la determinación de la Corporación Municipal de suprimir las actividades de la agrupación que actualmente reúne a 25 personas, todos adultos mayores, en lo que calificó como la “destrucción de una actividad muy importante para la comunidad que empobrece de manera alarmante la actividad cultural local”.

Teichelmann, quien dirige  el coro desde 1981, criticó la decisión -comunicada a través de un correo electrónico- y sostuvo que con ésta “la Corporación Municipal y el alcalde, Mauricio Viñambres, desconocen el inconmensurable esfuerzo, dedicación y compromiso por el arte y la cultura, demostrado por los cientos de profesores y ciudadanos que lo han integrado durante tantos años.”

El profesor de la cátedra de canto en la Universidad de Playa y exdecano de la Facultad de Arte de esa casa de estudios, que es ciudadano ilustre de Quilpué por su aporte a la cultura, destacó que “sus integrantes han visto en el Coro un refugio durante años y en especial durante la pandemia, superando brechas tecnológicas para seguir ensayando y trabajando online y enfrentando con entereza este período para seguir haciendo música, tal como otras agrupaciones”. 

Por lo mismo, cuestionó “a quienes dicen apoyar la cultura y el desarrollo integral de los ciudadanos de Quilpué, pero con sus acciones demuestran justamente lo contrario, empobreciendo de manera alarmante esta actividad”

Teichelmann manifestó su esperanza en que la decisión se revierta y lamentó que “con esto terminan más de 40 años de aporte a la cultura, de participación en funerales de ciudadanos, comuniones, graduaciones, visitas a la cárcel, al hospital, a hogares de ancianos y de niños y en los esperados conciertos de Navidad; cada año con menos apoyo desde el municipio y más autogestión, pero siempre presentes en las actividades que tienen que ver con el sentido de pueblo, de comunidad”.

Por lo mismo, sostuvo, “el coro es parte de la historia de la ciudad y por eso se entienden los múltiples llamados que he recibido de exalumnas y vecinos, tras enterarse de esta noticia, sobre todo cuando se pide especial cuidado con los adultos mayores, más propensos a deprimirse en el contexto de esta crisis sanitaria y quienes tanto disfrutan de participar en un coro que encarna lo más propio de las comunidades humanas”.

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